Quiero regalarte mi vida, darte mis segundos, entregarte mis sentimientos y compartir mi ser contigo. Quiero que siempre estemos juntos, que no nos faltemos ni un instante. Deseo soñar con darte la mano para siempre. Quiero que sepas que amarte es sentir, que quererte es abrazar la vida y que tenerte es respirar. Quiero que comprendas que te amo, que te pido que nunca me abandones. Quiero darte lo que tengo y quiero entregarte mi amor.
Te quiero en lo más profundo de mi alma, de mí ser... de mi vida. Te quiero como no quise nunca, pues hasta que no te conocí, no conocí el verdadero significado del verbo amar. Te quiero, más allá de la pasión y de los sentimientos. Recorriendo el verbo querer en cada instante, saboreando el tu boca el sentir de ti. Te quiero cada día, cada instante, cada pensamiento, cada mirada, cada palabra. Te quiero en tu recuerdo, en tu presencia. Te quiero en mi añoranza de ti. Te quiero sin pedirte nada a cambio, simplemente te quiero. Y aunque tú no me quisieras, yo te seguiría queriendo eternamente igual. En fin, te quiero y cualquier palabra no podría expresar este sentimiento. Lo comprobarás... queriéndome.
Te necesito, necesito que estés ahí. Quiero sentir el roce de tus labios y la felicidad de tu piel. No me dejes nunca. No me dejes, te necesito para poder seguir adelante y dar pasos persiguiendo la felicidad, a tu lado. En este capítulo de mi vida, en el presente, en el futuro, siempre te necesitaré, porque tú eres yo. Por ti miro, por ti respiro. Si tú no estás muero de tristeza. Si estás estallo de alegría. Te necesito para gritar de placer en silencio, para callarme gritando. Necesito todo de ti, pues tú eres todo para mi.
Te necesito.
viernes, 20 de agosto de 2010
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